
¡Hola a todos!
Bienvenidos a nuestro blog, espero que disfruten visitándolo.
Hace mucho que rondaba por mi cabeza la idea de hacer una página o blog para contar las historias de mis animales, mostrarles sus fotos nuevas, contarles aventuras... en fin, ¡todas esas cosas que los locos por los animales disfrutamos!
Y la mejor manera, y más fácil, me pareció que era un blog, aquí estamos.
¡Nos vemos por el blog!
Si quieren comunicarse con nosotros: tomo_fan711@hotmail.com
Clickeá en los nombres para leer la historia de:
Serena Tomoya Sora Miyabi Miwa
Hotaru Aisha Inochi Sarina Alonso Poe
Nosotros estamos totalmente en contra de la compra de animales ya que miles de perros y gatos mueren cada año en las calles y en perreras o protectoras. Hay animales que mueren de viejos sin saber lo que es una familia, el calor de un hogar o que alguien te quiera.
¡No compres, adoptá!
En La Plata:
A.P.A La Plata
http://www.apalaplata.org.ar/
Necesitan de tu ayuda para alimentar a los más de 250 perros y adoptantes de manera urgente. Te podés hacer socio con una cuota mínima de 6 pesos!!!
En Buenos Aires:
http://www.adopcionperros.com.ar/
Poe
Esta creo que es la adopción más "extraña" que tuvimos! Habíamos ido a ver a mi médico y como yo me había quedado en casa de una amiga que vive a una cuadra del lugar, mi mamá fue la encargada de sacar a los perros al parque. Ya era de noche y se estaban volviendo cuando mi mamá se acercó a uno de los pocos faroles a llamar a Hotaru. Sin querer miró para abajo y se sorprendió al ver un hamster. Dice que dijo "Uy! un hamster!", se agachó, le puso la mano y el enanito se subió solo!
No puedo explicar como se rieron los veterinarios de nuestros bichos cuando se enteraron! Uno de ellos no para de repetir "solo a Alejandra (mi mamá) le pasan estas cosas!" xD 
El pobrecito estaba tan flaquito que le podíamos tocar todos y cada uno de sus huesitos. Yo tuve hamsters de chica, pero ya no me acordaba nada de sus cuidados (el último lo debo haber tenido hace casi 15 años atrás), así que me metí a internet a ver qué tenía que hacer con el enano! Lo primero que hice fue ir a comprarle una jaula, ya que el pobrecito estaba viviendo en el transportín de los gatos!
Al principio pensaba encontrarle otra casa, sobre todo porque Miyabi curioseando le había empujado la jaula y lo había tirado al piso. Nos asustamos tanto que pensamos no podrían convivir juntos. Pero los animales siempre nos sorprenden, a la semana ni Miyabi ni ninguno de los otros gatos le dieron "importancia". Al principio todos se sentaban en una silla y lo miraban (ahora está en una repisa de la que es imposible que lo tiren), pero ahora ni siquiera eso, excepto que haga algún ruido que les llame la atención.
Poe es lo más dulce que hay! No solo se deja agarrar sin morder ni una vez, sino que ahora además está empezando a reconocer mi vos y se acerca a las rejitas de la jaula cada vez que me escucha! Me muero de amor!
El nombre es obviamente en honor del escritor Edgar Allan Poe del que soy súper fanática!

En algún momento del mes de marzo de 2008, mi mamá fue a pasear a los perros al parque, como hacemos dos veces por días, todos los días, sin excepción. Cuando se acercaba a una especie de banco de piedra que hay debajo de un árbol, le llamó la atención un papel de colores brillantes, no sabe exáctamente por qué. La cosa es que se acercó y casi se muere al ver un perrito diminuto acostado entre los papeles, que lo miraba con cara de susto. 
Así llegó
Sin pensarlo ni un minuto, mi mamá lo tomó en brazos para traerlo a casa y el pequeñito empezó a gritar como loco. Vaya uno a saber qué le hicieron al pobrecito para que se pusiera así simplemente por tocarlo.
Lo trajo hasta la casa y enseguida lo separamos del resto porque tenía todo el cuerpito lleno de sarna y tenía una sospechosa panzita que denotaba parásitos de todo tipo. Lo llevamos enseguida al veterinario y nos confirmó que tenía tanto sarna como parásitos.
Cuando se acostumbró a nosotras, el pobrecito era muy mimoso, lloraba todo el tiempo porque quería que lo tuviéramos en brazos y dormirse ahí.
La cosa es que cuando se curó de la sarna y sacó todos los bichitos de su cuerpo, ya se sentía bien y como es normal en un cachorro, quería salir de las cuatro paredes de la habitación, quería jugar, correr, ladrar. Y nosotras vivimos en un departamento y en el departamento de al lado vive una pareja con una bebé de meses y si bien nunca nos dijeron nada, tampoco es cuestión que dejemos al perrito ladrando todo el día en la habitación que da justo a la suya. 
Desde el primer día que lo vió, mi abuela se enamoró de él. Pero pensaba que con dos perras ya tenía bastante trabajo (nótese como la frase siempre es la misma pero el número de animales sigue creciendo xD), así que se lamentaba no poder llevarlo.
Unos días después le pedimos si no podía quedarse a Alonso hasta que le consiguiéramos un hogar, nosotras estando seguras que se iba a querer quedar con él luego de unos días. Quiero aclarar que eso no lo hicimos por "sacarnos de encima" el problema: hacía un par de meses que mi abuela estaba sumida en una depresión ya que en un año habían muerto las tres últimas hermanas que le quedaban con vida y nos venía diciendo que quería un perrito pequeñito al que pudiera cargar y llevar con ella a todas partes, pero no terminaba de decidirse. 
Se lo llevamos y no puedo explicar cómo le cambió la vida a mi abuela en unos pocos días. Salió de la depresión casi completamente diría yo, ella ahora vive por sus perros y al enano lo llama "mi angelito", así que imagínense cómo la ayudó con su presencia.
Alonso es un perrito muy feliz y juguetón, se la pasa todo el día corriendo y jugando con Aisha, la cual lo adoptó instantáneamente. Nos sorprendió gratamente lo "seria" que se puso a partir de la llegada del enano y como asumió su rol de "madre".
El nombre se lo eligió mi mamá de uno de mis libros de nombres y debo reconocer que me fascina este nombre, que significa "príncipe". Pusimos como su fecha de cumpleaños el 7 de febrero, fecha del aniversario de matrimonio de mis abuelos! (Que este año cumplen 55 años!!!)

Antes de llegar a casa de mis abuelos, Sarina había estado vagando por el barrio desde hacía varios días, mi abuela recuerda haberla visto "a la pasada". Y como un día, a la pasada, le dió de comer porque le daba lástima que estuviera tan flaca y asustada, la pobre perrita no se movió nunca más de la puerta de la casa. Mi abuela se moría de ganas de ayudarla, pero le parecía que con una perra ya tenía bastante trabajo. 
Empezaron los días de verdadero frío y mi abuela casi no podía dormir pensando en la pobre perrita que afuera se estaba muriendo de frío, a pesar que ella le había puesto unos trapitos para que se resguardara aunque sea un poquito. Por eso unos de esos días, se le ocurrió entrarla en la casa de atrás y a la mañana siguiente. Hizo eso por un par de días. Al tercero escuchó un ruido terrible en las rejas de la casa y asustados, mis abuelos se asomaron para ver qué sucedía, encontrándose a la pobre perrita siendo acosada por tres perros (era época de celo para colmo!) y tenía tanto miedo que estaba intentando meterse por entre las rejas para librarse de ellos. 
Ese fue el "basta" para mi abuela, que salió, espantó a los perros (según mi abuelo, estaba como loco preocupada por ella xD) y entró a la perrita a la parte trasera de la casa, que tiene un fondo enorme separado por un garage/taller de carpintería de mi abuelo super grande. Desde ese día no salió más de la casa.
Lamentablemente Sarina es muy territorial y agresiva con otros perros y humanos (solo acepta a mis abuelos y mi tío, las personas que viven en esa casa), por lo que tiene que estar en la parte trasera de la casa, pero todos los días cuando anochece mi abuela la entra a la otra casa, obviamente para que no tenga frío.
A pesar de eso es una perra muy muy dulce, que no te deja caminar para que le hagas mimos, aunque más de una vez me haya gruñido o mostrado los dientes. Vaya uno a saber qué le hicieron en la calle para ser así...
El nombre lo elegí yo (supongo se habrán dado cuenta xD) y significa "el llanto del sauce". Llegó cuando tenía 4 años, en el 2006.


Serena fue nuestra primera gata. Si bien cuando era chica mi madre tuvo un gato, llamado Andrómaco o Andro para los amigos, al ser macho y sin castrar, era más el tiempo que se la pasaba rondando gatitas que el que compartía con la familia. Cuando yo era chica recuerdo que le daba de comer a una gatita gris de una vecina. También recuerdo que lo hice por años, pero no logro recordar qué le pasó a esa gatita.
Todo comenzó un día de lluvia, me acuerdo que por alguna razón yo no había ido al colegio (¡todavía cursaba la secundaria!) y estaba despierta desde temprano. Cuando mi papá se estaba yendo para trabajar, vimos a una gata que nos miraba desde las escaleras con curiosidad. Nosotros con más curiosidad aún nos preguntamos de dónde había salido ese gato, pero luego recordamos que unos vecinos del edificio tenían una gata muy parecida. No le dimos mayor importancia ya que a veces dejaba rondar a la gata por las escaleras, así que cada cual volvió a sus actividades.
Aproximadamente una hora después escucho un maullido muy fuerte que venía de afuera. Sorprendida y curiosa me asomé y cuál fue mi sorpresa al ver que era el mismo gato que antes había visto en las escaleras, que ahora estaba sentado en una caja de cartón debajo del canasto de la basura del edificio. Había empezado a llover nuevamente y se me partía el corazón al ver al pobre gatito ahí, llorando como si estuviera implorando ayuda. Según me cuenta mi mamá, la llamé para decirle que había un gato llorando, que "me llamaba" (aunque yo no recuerdo esta parte xD) y si la podía subir. Ella me dijo que si y me acuerdo que nunca bajé tan rápido las escaleras! xD
Cuando la tuve en brazos noté que estaba super flaca, le podía tocar todos y cada uno de sus huesos, tenía pelado un costado y una "pelota" en la panza.
Nunca me voy a olvidar que cuando mi mamá llegó del trabajo dijo "eso es un gato??", así que imagínense del estado de la pobre gata.
Cuando el veterinario la revisó nos dijo que esa "pelota" que tenía en su pancita era una ventración y que seguramente alguien le había hecho una mala castración. También nos dijo que era hembra y tenía entre 7 y 9 meses.
Una semana después la operaron y por suerte quedó perfecta! Esto fue un día de noviembre de 1997, ya hace 10 años!!! Nos resulta increíble que Serena ya tenga 11 años.
El nombre Serena es por un dibujo japonés del que era super fanática en esa época, Sailor Moon, y se me vino a la mente instantáneamente cuando la ví, no sé porque, ya que podría haber sido cualquier otro! Lo más gracioso fue que cuando le dije "Serena" por primera vez, ella me maulló y se acercó a mí!! 
Al tener 11 años, el veterinario, debido a una inquietud de mi mamá, mandó a hacerle un análisis de sangre para corroborar que todo estuviera bien. Por suerte todo salió más que bien y su veterinario siempre nos dice que no parece para nada que tuviera 11!!
Serena es una gata solitaria, y si bien le gusta que le hagan mimos, no quiere que ninguno de los otros animales se le acerquen. Tal es así que si alguien se le pone cerca ella les pega!!! También es muy friolenta, en invierno siempre está en el lugar más caliente de la casa o delante de una estufa o las hornallas de la cocina.


Tomoya llegó a casa exactamente una semana antes de que yo me graduara de la secundario, los últimos días de noviembre del 2001. Ese día mi papá se iba al trabajo y le llamó la atención escuchar el llanto de un gatito. Buscó de donde venía y descubrió que un gatito diminuto estaba en un árbol altísimo, llorando para que alguien lo bajara. Intentó de todas formas pero no podía llegar a él. En eso se asoma mi mamá por la ventana para preguntarle qué hacía ahí en el árbol y cuando gira la cabeza para contestarle, el gatito le salta en el pecho y se le queda prendido a la camisa con las cuatro patitas. Obviamente que lo entraron y lo dejaron en un canasto hasta que yo volviera del colegio. Me acuerdo que no sé por qué yo justo llamé a mi mamá desde el colegio y me cuenta lo del gato... yo quería irme ya a ver al cachorrito!!
Al principio creíamos que era hembra así que, evitando el espantoso nombre que le quería poner mi papá (Pompón), lo había bautizado como "Yara". En sus ojitos tenía una conjuntivitis terrible, tanto que casi no podía abrir los ojos y pesaba solamente 200 gramos con 1 mes.
Por suerte en muy poco tiempo había mejorado muchísimo de sus ojitos y rápidamente aumentó de peso, aunque él es de consistencia "flacucha" ya de por sí! Mi mamá siempre se preocupa porque dice que es demasiado flaco, aunque el veterinario le asegure siempre que está perfecto, que ese es su peso ideal.
Le pusimos como fecha de cumpleaños el 7 de noviembre y cuando nos enteramos que en realidad era machito lo re-bauticé como Tomoya, nombre de uno de mis artistas japoneses favoritos. Su nombre significa "sabiduría".
Tomo (que así es como lo llamamos siempre, muy pocas veces le decimos Tomoya), al ser el único gato macho de la casa es como un latin lover! xD Si bien su novia oficial es Sora, eso no le impide hacerse arrumacos con Miyabi y Miwa y tener su amor platónico que es Serena, con la cual practica el "te quiero pero te pego".
Es extremadamente mimoso cuando quiere, pero no le gusta que lo alcen cuando no está de humor porque es capaz hasta de morderte la nariz (lo cuento con experiencia propia xD) y no le gusta que vengan desconocidos a la casa. Si algún visitante se acerca a él comienza a bufar y si intentan tocarlo empieza a rasguñar (también hablo por experiencia propia xD).


Sora tiene ya 4 años y llegó a nosotras en algún momento de marzo del 2003. 
Todo comenzó de casualidad cuando vi un anuncio en una lista de correos donde pedían adoptando para una gatita de 45 días a la que le faltaba una patita. Siempre había querido adoptar un animalito con una "discapacidad" (por llamarlo de alguna manera) y por esas cosas de la vida me pareció que este animalito era el indicado.
Se lo dije a mi mamá y aceptó al instante, así que nos pusimos en contacto con la señora que la tenía. Pero claro, ella vivía en Capital y nosotros no teníamos auto... ¿cómo íbamos a hacer? 
Como no quería perder la adopción, ya que según nos dijo no es muy común que alguien quiera adoptar un animalito "así", la trajo en micro desde Capital hasta La Plata. Mi mamá dice que nunca se va a olvidar la primera vez que vio a Sora en esa cajita, toda llena de caca y con unos ojazos enormes que la miraban.
La mujer nos contó que ella trataba de hacerse cargo de un galpón abandonado lleno de gatos, que era una colonia enorme y que los otros gatos maltrataban a Sora, por eso quería sacarla cuanto antes de ahí. Cuando la revisamos notamos que era como que le faltaba solo el piecito, ya que tenía el resto de su patita.
Cuando su veterinario la revisó nos dijo que ni de casualidad tenía 45 días, gracias que llegaba al mes de vida!! Además de super flaca estaba descalcificada, tenía las patitas de adelante totalmente arquedas!
Todo iba bien hasta que de a poco notamos que Sora casi no podía caminar, solo caminaba lo imprescindible y siempre se apoyaba en una pared para mantenerse en pie. Cuando el veterinario la revisó nuevamente vio que tenía su muñón en carne viva y hasta se le veia el hueso!! A la pobre santa seguramente le dolía muchísimo!
Su veterinario tomó la decisión de operarla y cortarle un poquito más su patita, así ya no le molestaba. Y tengo que decir que desde esa operación la vida de Sora cambió 200%. Ahora no solo camina normalmente sino que corre como cualquier otro gato y se trepa por todos lados!! 
Al principio Sora era muy muy tímida, tanto con nosotras como con los extraños, pero desde hace un tiempo estamos notando que está mucho más socializada. Ahora cuando viene alguien a casa ella también se acerca a pedir caricias! Eso nos pone más que felices.
Su nombre no tiene un motivo en sí, solo me gustó como sonaba como nombre esa palabra. Sora en japonés significa "cielo". Pusimos como su fecha de cumpleaños el 12 de febrero.

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Miyabi llegó a casa el 13 de diciembre del 2005. Una mañana mi mamá se iba a tomar el micro para ir al trabajo y cuando pasó por un baldío (donde viven algunos gatos), vio que sobre el paredón había un gatito chiquito que cuando la vio comenzó a maullar con todos sus pulmones. Mi mamá se acercó al cachorrito y lo acarició porque le daba pena. La cosa que la tomó en brazos y cuando la quiso volver a poner en la pared no pudo... sentía que no podía abandonarla de nuevo, sumado a que la gatita se le había agarrado a la ropa con sus garritas. 
Conclusión: me despertó a las 6:30 de la mañana diciéndome "mirá lo que me encontré!". Yo toda dormida le digo "Qué? Plata?" xDD Claro que cuando vi a esa bolita de pelos me gustó mucho más que la idea del dinero! 
Cuando llegó tenía un mes más o menos y fue la que mejor "nos llegó", ya que estaba perfecta de salud. Intenté encerrarla en un canasto hasta que pudiera llevarla al veterinario pero la loca gritaba y lloraba hasta que la dejaba salir! Desde chiquita mostró su carácter!
Cuando la ví lo primero que me llamó la atención fue la M que tenía en su frente y que formaban sus pelitos de color negro, así que pensé que estaría bueno buscarle un nombre que empezara con esa letra.
Es extraño porque yo, como buena freak de los nombres, tengo un cuaderno donde anoto los nombres que me gustan y sus significados, pero no encontraba ninguno con M que me terminara de convencer. Pero gracias a San Google, encontré varias páginas de nombres japoneses y en una de ellas encontré un nombre que ni bien lo vi me hice un "click": Miyabi.
Miyabi significa "elegancia" en japonés, y ¿hay algo más elegante que un gato?
Miyabi es la que "más carácter" tiene de los 5 gatos, se podría decir que es la líder de la manada animal ya que cuando alguno hace algo que no le gusta, ella se ocupa de hacérselo saber. Además si algún otro está durmiendo en algún lugar que ella quiere, simplemente lo saca corriendo y se acuesta ella.
Miwa
Miwa llegó a la familia un día de frío en abril del 2006. Me acuerdo que era un martes porque hacía un rato que había llegado de japonés, había cenado y estaba en mi habitación usando la computadora cuando escuché un maullido fuertísimo. Fue muy gracioso porque con Hotaru (que es una loca por los gatos, los ama) nos miramos y corrimos a la ventana para ver que pasaba (ella tiene una silla para subirse y poder mirar por la ventana). 
Cuando me asomé vi un gatito miniatura que estaba a punto de cruzar la avenida que es súper transitada, así que seguramente no lograría hacerlo sin morir en el intento. Salí corriendo mientras le contaba a mi mamá lo que pasaba, más Hotaru que nos corría enloquecida. Creo que nunca bajamos tan rápido las escaleras!
Ni bien abrimos la puerta, la gatita nos miró y con un maullido se acercó corriendo a nosotras con la colita parada!!! Era como si nos estuviera esperando!! Yo la agarré en brazos, previa revisión de Hotaru para ver que estaba bien, y empezó a ronronear instantáneamente. 
Cuando la subimos la pudimos ver bien y comprobamos que la pobrecita era un saco de huesos (como pueden ver en la segunda y tercer foto, son del mismo día que la encontramos) y tenía como sangre pegada de la nariz, así que según nos dijo el veterinario o se cayó de algún lugar alto o la tiraron desde un auto. También estaba súper descalcificada.
La enana es super mimosa pero también se sobresalta fácilmente, no le gustan para nada los ruidos fuertes. Ahora duerme siempre en la cama, adentro de las frazadas con mi mamá.
Como de chiquitas tanían colores de pelo similares, pensábamos que iba a ser igualita a Miyabi, pero la verdad son super diferentes: Miyabi tiene la cara redonda y ella triangular; Miyabi tiene un cuerpo macizo y ella estilizado; Miyabi tiene las rayas y puntos negros del pelaje bien definidos, en cambio ella tiene como los colores difuminados y de un color gris muy clarito y unos ojazos verdes hermosos! Eso sí, las dos comparten la M en la frente así que, como no podía ser de otra manera, decidí buscarle un nombre con esa letra.
Esta vez fue más fácil ya que tenía anotado un, el nombre de una cantante japonesa que me gusta mucho: Miwa. El nombre se podría traducir como "hermosa paz", ya que Mi es belleza y Wa paz.
Hotaru
Hotaru tiene 8 años y pusimos como su cumpleaños el 9 de agosto (dos días después del mío!!!).
Hacía unos meses que había muerto nuestra perrita Rini. Serena estaba tan triste que rompía todo lo que encontraba en su camino y hacía sus necesidades en cualquier lado menos en la bandeja. Por eso decidimos contactarnos con una protectora de la ciudad y adoptar algún perrito. 
Logramos contactarnos y quedamos en ir a ver unas cachorritas de unos 4 meses que tenían. Al llegar vimos que eran dos hermanitas: una de ellas se acercó a nosotros a hacernos fiesta mientras que la otra se escondió debajo de una mesa muerta de miedo.
A mi me dieron lo peor: tener que elegir cuál de las dos nos traíamos!! Fue algo duro, pero me decidí por la timida. Pensé que si no la adoptábamos nosotros, ¿quién iba a hacerlo? Nadie iba a querer una perra asustadiza.
Nos la trajimos a casa y cuando abrimos la puerta y la vio Serena, fue como un amor a primera vista. Mientras Serena la olía, Hotaru movía la colita.
Cuando la dejamos en el departamento, Hotaru se puso en un rincón, mirando todo con muchísimo miedo. En un momento Serena se acercó a ella y empezó a lavarla toda.
No recuerdo exactamente en qué momento, pero luego de unas horas Hotaru ya estaba completamente adaptada a nosotros. Lo único que no quería saber nada con salir a la calle, o si veía otro perro o alguien quería tocarla se moría de miedo!
Con el tiempo nos contaron que a Hotaru le habían pegado de cachorrita, pero no sabemos exáctamente quien ni donde... lo único que sabemos es que la afectó muchísimo en su vida. Cuando le compramos su primer juguete simplemente lo miraba, la pobrecita no sabía ni como se jugaba!
Por suerte y gracias a todos los esfuerzos que hicimos (tanto nosotros como Hotaru), ahora es una perra normal y feliz, que lo que más le gusta es salir a correr al parque! Ahora no solo puede estar en el parque sin correa sino que socializa normalmente con los perros que se encuentra. 
Su nombre se pronuncia "jotaru" y significa "luciérnaga" en japonés.
Inochi
Inochi pasó a formar parte de la familia el 18 de octubre del 2006.
Ese día yo estaba en mi computadora y al escuchar voces debajo de mi ventana me asomé a ver que pasaba. Había una mujer y un hombre que llamaban a "algo" que estaba en la alcantarilla de la esquina (no en la que está nuestro edificio, sino el de la vereda de enfrente. Dejé de prestarle atención ya que pensé que, fuera lo que fuera, era de ellos y se encargarían de sacarlo de ahí.
Unos minutos después me vuelvo a asomar para comprobar que justo en ese momento las personas se estaban yendo, dejando al animal donde estaba. No pude con mi genio y la llamé a mi mamá que estaba durmiendo, para que bajáramos a ver qué era lo que pasaba. En el corto trayecto hasta abajo para mis adentros decía "ojalá que sea un gato, ojalá que sea un gato", para poder quedárnoslo o por lo menos ayudarlo.
Cuál fue nuestra sorpresa al ver que en la boca de tormenta, del lado de adentro, había un perrito que nos miraba muerto de miedo, quietito, sin mover ni un milímetro la cabeza.
Intenté sacarlo pero me resultó imposible. Todavía no sé porque, pero pesaba muchísimo, no lo podía mover para nada. Luego de varios intentos mi mamá me dijo que lo tuviera, que ella iba a llamar a nuestro veterinario que tiene el negocio en la otra esquina.
Yo mientras tanto intentaba sostenerlo, porque ya se estaba cayendo para el agujero de la boca de tormenta. No puedo explicar la fuerza que tenía que hacer para poder sostenerlo. En eso viene de algún lado un hombre que ve al perro, la agarra del cuello y me ayuda a sacarlo. 
Ahí mismo lo agarré en brazos y lo llevé a la veterinaria, justo cuando nuestro veterinario estaba viniendo a ayudarnos. Lo revisó y a todo esto el pobrecito ni se había movido, ni había intentado mordernos después de tanto "revoleo" ni nada. Cuando lo revisó nos dijo que un perro de unos 10 años, con un soplo muy importante en el corazón y una ventración enorrrrme (es cuando tiene todas los instestinos "salidos de su lugar", pero sin rompérsele la piel) producida más que seguro por un auto que lo atropelló, haría más o menos 5 o 6 días.
Nos dijo también que tenía que operarlo porque sino no iba a sobrevivir, pero que debido al soplo tampoco podía garantizarnos que saliera vivo de la operación. Sin pensarlo dos veces le dijimos que lo opere, si salía de la operación genial, le ofreceríamos una vida mejor, y si no, por lo menos moriría en paz y sin ningún dolor, que ya bastante había sufrido.
No lo podía operar en el momento, ya que primero debía tratarlo con antibióticos, así que le puso una venda para contener un poco todo lo que tenía suelto. En la primer y segunda foto pueden ver su carita, los ojos de tristeza que tenía. Esas fotos son del día que lo encontramos, luego de volver del veterinario.
Como podrán deducir, la operación salió más que perfecta, es más, ya ni siquiera tiene cicatriz!! Y eso que fue un tajo bastante grande el que le hicieron! Al principio nos había dicho que solo podía caminar como máximo unas 4 cuadras debido a su corazón, pero hoy camina más de 8 y siempre tiene ganas de más!! Y no solo eso, sino que además corre!! Y está cada día mejor, él siempre está de buen humor, siempre está "sonriendo"! Con mi mamá siempre decimos, y pensar que hay gente que no quiere adoptar animales viejos... ¡adoptar a Inochi, con sus 10 años, es lo mejor que nos pudo pasar en la vida!
Su nombre, como no podía ser de otra manera, es japonés y significa "vida", elegido por mi madre.
Aisha
La historia de Aisha empezó en julio de 2004. Unos meses antes había muerto Kait, nuestra perra por 14 años, que en ese momento vivía en casa de mis abuelos. Era la única mascota que le quedaba a mis abuelos, por lo que todos, particularmente mi abuela, estaban muy apegados a ella. Tanto así que luego de su muerte, cuando llamábamos para ver como estaba mi abuela, ella nos decía toda llorosa que había estado en la tumba de la "gorda" (así era su sobrenombre y la habían enterrado en el fondo de su casa) toda la tarde "hablando con ella".
Un día volvíamos de hacer los mandados con mi mamá cuando vimos a la chica del negocio de abajo de nuestro edificio (un vivero) con un cachorrito. Nos acercamos a preguntarle si era suyo ya que era super bichera también y cuál fue nuestra sorpresa cuando nos dijo que no, no era suyo sino que se lo acababan de tirar en una caja de flores y que no sabía que hacer con él porque ella ya tenía 3 perros.
En ese momento nos miramos con mi mamá y dijimos a la vez: "¡Para la abuela!". Y así fue, la agarramos y la subimos al departamento, pensando cómo le íbamos a decir a mi abuela que esa cachorrita era para ella, ya que dos días después era su cumpleaños y teniendo en cuenta que había dicho la famosa frase "no quiero más perros".
Fue muy gracioso porque estábamos desesperadas por contarle a alguien lo que "teníamos", pero no nos podíamos comunicar con nadie!!! Hasta que por fin pudimos hablar con mi tío (hermano de mi mamá que vive con mis abuelos) y vino a casa a verla. Lo otro gracioso fue que nadie quería hacerse cargo del regalo, todos decían "yo las dejo en la casa y me voy, no quiero que se la agarren conmigo". 
Supuestamente íbamos a esperar hasta el cumpleaños de mi abuela para dársela, pero no nos aguantamos y ese mismo día a la tarde se la llevamos a mi abuela. Estacionamos el auto y la llamamos desde afuera para que fuera a buscar su regalo, el cual lo tenía yo en una canastita con un moño y un juguetito. No les puedo explicar la cara de mi abuela cuando la vió, se llevó las manos a la cara sin poder creerlo, la agarró a upa y simplemente se puso a llorar... la negrita la abrazaba y le daba besitos, como diciendole "acá estoy, vine para hacerte feliz, no llores". Definitivamente estaban hechas la una para la otra. 
"La negra", como le decimos cariñosamente, ya tiene 2 años y es la luz de los ojos de mi abuela, si le sacaran a su "muñeca negra" como le dice siempre y la perra se vuelve loca, creo que se nos moriría. Le permite hacer cosas que nunca le permitió a otros perros y cuando hace frío duerme en la cama en el medio de ella y mi abuelo. Si escucharan como habla mi abuela de Aisha! Se le cae la baba!! Estamos segurísimos que Kait le mandó a Aisha a mi abuela para que no estuviera triste por su partida... así son los animales de leales.

